martes, 31 de mayo de 2016

PREADOLESCENTES: TARDES DE COMPRAS Y SANTA PACIENCIA

Buenos días; 
que tal llevamos la semana??? bueno todavía es martes, pero hoy quería contaros el día que mas me acordé de mi madre.
Cuando tienes un bebé estás todo el día pensando en tu madre, en lo bueno que es ser madre y en todo lo que nos han dado.
Hoy sin embargo quiero hablaros de la Santa Paciencia que también tiene que tener una madre; y de esto no te das cuenta hasta que no tienes una hija preadolescente, y donde cada comentario que ella hace, tu piensa que esas mismas palabras se las has dicho a mi madre en la misma situación y tantas veces...

Lo primero es que se pasan el día diciendo que no tienen ropa, que siempre va igual, que todas sus amigas están todo el día de tiendas y ella pobre infeliz no tiene nunca nada que ponerse. Mientras ella está en el colegio, tu vas a su armario y revisas lo que tiene, te das cuenta que tiene hasta ropa sin estrenas, o ropa que solo le has visto ponerse una vez, pero para una adolescente la ropa nunca es suficiente.
Te pasas la semana diciéndole que si estudia, deja su habitación ordenada y si hace algún trabajillo extra, el viernes la llevas de compras, tiene la gran excursión del colegio, donde por fin pueden ir con ropa de calle, para ellas lo máximo, poder lucir su estilo, su gusto...

Por fin llega el gran día, tu como madre te preparas y te armas de paciencia, ya tienes tu presupuesto en mente y nunca superas los 100 euros, total sabes que lo que hoy le encanta, mañana lo odiará, empezamos a entrar en toda cuanta tienda del grupo Inditex hay,  por supuesto la sección niño, todavía es demasiado pequeña para ir mas allá.
La misma ropa, los mismos estilos que la temporada pasada, ella echa un vistazo, mientras insiste en que te bajes la aplicación de Zara en el móvil porque no ve lo que ella está buscando.
Las mismas sudaderas,los mismos vaqueros rotos, los pantalones, camisetas.
Se te ocurre enseñarle un pantalón ancho, pero que dices!!! estas loca!!! eso es de pequeña, te callas la boca mientras piensas en lo mona que estaría con esa ropa que tu le has enseñado.
Te aburres, mientras ella busca y rebusca, te enseña unos pantalones vaqueros rotos, y tu le dices, "pero hija si ya tienes otros igual", tu no ves la diferencia, pero ella tiene muy claro que los rotos de uno no son los mismos que los del otro.
Mientras buscas desesperadamente un sitio donde sentarte, ella te pide que por favor vayamos a Pullandbear, tu  dices que vale con la esperanza de encontrar un asiento donde poder esperar mientras ella mira y remira, te aparece con un pantalón negro y le dices que ya tiene uno, que por qué no busca uno blanco, que para el verano es mas apropiado.
Ya nos han dado las 6.30, decides que es momento de ir a merendar, como sabes que es su tarde, y que vas a complacerla por todo el esfuerzo de la semana, le preguntas que quieres merendar, te apetece un helado?? a ella ya le ha cambiado la cara, tu no entiendes nada, pero si has ido a toda cuanta tienda había. pero ella sigue de morros y sin hablar, se compra el helado, le dices si te da un poco, y te lo cede, pero su cara de enfado no varía ni un minuto.
Tu le dices, bueno mi vida, se ve que no hay nada bonito en las tiendas, si quieres nos acercamos un momento hasta Prymark y aprovechamos y compramos un pijama y unos calcetines, ella a regañadientes acepta, al final se compra un pijama ideal y unos calcetines fluor con pompon de lo mas originales.
Yo agotada ya de tanto ir y venir, le digo que está claro que no hay nada que valga la pena compra, y ella me responde, si ir de compras es comprar unos calcetines y un pijama, que eso no era lo que ella quería, que vaya chasco y que ....

La verdad es que todas y cada una de esas frases que me dijo creo que en algún momento se las dije a mi madre o las pensé para mi en mi epoca de adolescente, donde mis amigas salian solas a comprar y yo siempre tenía que ir con mi madre de un sitio para otro, cosas que por otro lado agradezco ahora mismo.
Ella estuvo bastante tiempo de morros pero poco a poco, no se como hice pero me la fuí ganando y antes de acostarse ya se estaba riendo, al final a la famosa excursión estrenó unos pantalones vaqueros (rotos) con una sudadera y los super calcetines ideales que le compré en Prymark.
Supongo que se, todo lo que se le habrá pasado por la cabeza en esa tarde, que nos las prometíamos felices, porque yo sin duda me sentí igual que ella en algún momento y hoy me siento como mi madre con una niña preadolescente.

Que opinais?? estais igual que yo??

Feliz martes

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2 comentarios:

  1. No has podido hacer mejor resumen de una tarde de compras. Y si además hay que comprar algo especial (como un vestido para una fiesta) ya ni te cuento.
    Besos Beby.

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  2. Pues si que paciencia!... Yo la tengo que ejercer con mi hijo adolescente (14años), ufff vaya rollo ir con el de compras, ademas todo tiene que ser de marcas super caras... En cambio con mi hija pre adolscente (12 años), es una maravilla coincidimos mucho mas y es de mejor conformar.
    Besos

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Muchas gracias por pasarte, espero verte de nuevo!!!