Buenos días,
Hoy mitad de semana, y la verdad es que estoy muy emocionada, porque traigo algo nuevo, y que espero que con vuestro apoyo la animéis a seguir escribiendo en esta nueva sección que deseo que dure y mucho.
Llevo mucho tiempo detrás de ella para que venga a contar y a dar su punto de vista en temas sobre educación desde un punto de vista de una experta, la verdad es que me fío mucho de ella, porque toda mi vida me ha dado muy buenos consejos, tengo la suerte de tener entre mis amigas a tres que siempre me dicen las verdades y quiera o no quiera oirlas y ella es una de ellas.
Le da un poco de respeto esto de estar aquí, y de hablar de estas cosas, así que hoy os pido que le demostréis que os gusta lo que nos escribe, y así animarla a que la próxima semana nos traiga cualquier otro temilla interesante!!!
Me ayudais a que se anime??
Por cierto yo en esto sacaría un cero y vosotras???


Cuando mi hermana me pidió que preparase algún post para su blog, la verdad, me hizo mucha ilusión… siempre me gustó escribir y lo tengo muy muy abandonado. Pero a la vez me dio mucho respeto, y principalmente por dos cosas, por un lado, creo que la comunicación en los medios on line a veces es un poco peligrosa, se pierde la parte no verbal de la comunicación y se puede malinterpretar… (por eso fueron muy listos los que inventaron los emoticonos…) Y por otro lado me pidió que tratase temas de educación de niños dado que soy psicóloga, y aunque me dedico a losRRHH, me sigo formando en temas de psicología, y tengo dos criaturas de 3 años y 21 meses. ¡Y eso me da mucho miedo…! Lo que os voy a contar es mi forma de hacer las cosas, y con cierto sentido común y base psicológica… pero claro, cada mami es un mundo, cada niño es un mundo, cada familia es un mundo y lo que nos funciona a algunos a otros no tanto… De verdad, sin ánimo de ser dogmática ni dictar sentencia, os contaré mis experiencias…
Hoy os voy a hablar de LAS MENTIRAS Y LOS COMPROMISOS. Cuando nació mi hijo mayor, hace 3 años, le dije a mi marido que teníamos que esforzarnos en una cosa. SIEMPRE SIEMPRE SIEMPRE decirle la verdad en todos los casos, y cumplir cualquier cosa que le prometiésemos. Parece sencillo ¿verdad? Pues no lo es tanto… las palabras hay que analizarlas continuamente.
Es muy recurrente cuando nos vamos de casa y el niño no quiere que le dejemos decirle, “… es que nos vamos al médico…” (al menos a mí me lo hacían), o incluso escaparse para que no te vean que te vas… También ejemplos del tipo, “… si no comes va a venir el hombre del saco…” (o cualquier otro personaje oscuro y malvado). Muchas veces a la hora de la comida les decimos… “…Venga, la última cucharada…la requeteúltima… la ultimísima…” bueno, y así, millones de ejemplos cotidianos del día a día en el que se nos escapa alguna mentirijilla u ocultación de la verdad.
Pues yo defiendo a ultranza que a los peques, desde que nacen, les digamos siempre siempre siempre siempre la verdad… a veces, hay que intentar suavizarla… pero decirla. Hay dos motivos fundamentales para mí, el primero, es que los niños aprenden con el ejemplo, y si ven que no les mentimos, ellos ya están aprendiendo que mentir no es algo bueno,… se les escapará en alguna ocasión seguro, ¡son niños…! pero ya saben que no está bien. Pero para mí el más importante es que si nunca se les ha engañado, siempre confiarán en nosotros… les dolerá más o menos lo que hacemos o les contamos, pero tienen la tranquilidad de que no les mentimos… de que cumplimos nuestras promesas y que lo que decimos va a misa.
Ejemplo: “esta cucharada es la última, venga cómetela...” ( Y si se la come, es la última, no hay más, no se le puede engatusar y pedir otra más…)
Ejemplo: el niño llora desconsolado y te pide por favor que le vayas a buscar tú al cole. Tú tienes que salir de casa pitando porque llegas tarde, sabes que no vas a poder ir a buscarlo, pero está agarrado a tu pierna y no te suelta hasta que le aseguras que vas a ser tú… “Hoy no voy a poder pero otro día, te prometo que voy a ir…” (y hay que cumplir esa promesa… sí o sí…, no vale decirle vale voy yo, y luego no ir…)
Ejemplo: “si no lloras en el médico, si te portas bien en la compra, si recoges los juguetes... te llevo al cine” Hay que cumplirlo, las promesas se cumplen… no vale hacerle ilusiones y luego buscar excusas, cumplir lo acordado debe ser nuestra prioridad.
Y así muchísimos otros ejemplos del día a día. A veces, cuando se acerca un acontecimiento que sabemos no les va a gustar, es bueno ir anticipándolo poco a poco para que se hagan a la idea… (cuando sus papis se van de viaje un fin de semana, cuando van a empezar a ir al cole, cuando tienen que ir al médico…).
Los niños, saben más, intuyen más, entienden más de lo que nosotros creemos. Captan el lenguaje no verbal mucho mejor que muchos adultos… notan cuando no estamos siendo del todo sinceros, por eso es importante comprometernos con ellos y ser un modelo de sinceridad y compromiso. Así conseguiremos ser sus modelos hoy, y que confíen en nosotros mañana.
Espero que os haya parecido interesante
Rosa,