miércoles, 24 de octubre de 2012

LA INMENSA SUERTE DE TENER HERMANOS

               

Buenos días mis queridas lectoras… (Más que mías, de mi hermana, jeje).

Hoy traigo para vosotras mi visión sobre una situación que plantea una mamá de un niño de casi 2 años, que va a recibir una hermanita dentro de 2 meses.

Os pongo esta viñeta de Mafalda (que es mi gran aliada en esta aventura bloggera) porque en mi caso ilustra al 100% lo que fue mi objetivo cuando pasé por esa situación, hace ya casi 2 años.


Para anónimo tengo una buena y una mala noticia… empiezo por la mala: muchos expertos en Psicología dicen que la peor edad para un niño que ve la llegada de un hermanito son lo 2-3 años, la buena es que en teoría, los 2 años y medio es justo el peor momento. Para entonces, el bebé que esperas ya tendrá casi 6 meses y se podrá defender con un buen tirón de pelos… Y esto ¿por que es? Pues un poco por la ansiedad de separación, que empieza alrededor de los 8 meses y se consolida a lo largo de los 2 años. Justo a los 2.5, algunos teóricos de la Psicología  (entre ellos, mi profesor de psicología evolutiva) señalan que el niño ya es consciente de su individualidad y teme que cuando sus padres se van no vuelvan. Del mismo modo temen que si llega un hermano/a, se vayan con el más débil y a él, que ya es “mayor”, lo abandonen…

En mi caso lo tuve algo más fácil. Mis hijos se llevan 16 meses, con lo cual el “mayor” no tenía ni idea de lo que se le venía encima ni aunque se lo explicase por activa y por pasiva…Eso sí, yo recomiendo en todo caso explicar, aunque no entiendan nada, porque lo cierto es que puede que tengan unas expectativas que no corresponden a la realidad. Le decimos a un niño de 2 años que va a llegar un bebé a casa, y qué pensará? Que va a llegar un muñeco nuevo, que será como su primo que tiene un año, que será un niño como él… el caso es que le tenemos que repetir por activa y por pasiva que al principio no va a poder jugar con él… que sólo va a dormir y comer y pasará mucho tiempo con mamá, para que por lo menos sepa de qué va la historia.

Yo el tema de la llegada de un hermanito siempre lo planteé como ley de vida… es decir, no me dio ninguna pena mi hijo mayor, todo lo contrario, que suerte es poder tener un amigo en casa! Hay gente que efectivamente le trae regalitos al hermano mayor a la clínica. Yo personalmente no lo hice y por que no lo veo claro. Es decir, no es nada malo, pero era un poco incoherente respecto a lo que quería plantear… ya es una suerte de por sí, tener un hermano, “soy tu aliado, no voy a comprar tu amor con juguetitos”. Y es que para mí ALIANZA, es la palabra que mejor describe la relación que quiero que tengan mis hijos.





Por otro lado mucha gente te dice, “…ahora tienes que hacer más caso a tu hijo mayor…” QUEEEEEEEEEEE????  Por qué???? , el que viene no ha tenido la oportunidad de disfrutar del amor de sus padres en solitario… aún encima, le quitamos el tiempo que le pertenece, para dárselo a su hermano mayor que lleva x meses siendo el príncipe de la casa? (la reina debe ser la mami, of course!). “Es que la niña no se va a enterar, que es un bebé…”  Da igual, la idea debería ser darles lo mismo en la medida de lo posible…! Yo creo que  el niño tendrá que aprender a darse cuenta poco a poco que ya no es el único, y es mejor que lo sepa desde el principio, con delicadeza, a que un día de repente se dé cuenta y entre en bucle… así que habrá que hacer las cosas con naturalidad, y si tiene celos, tampoco pasa nada, es normal, tiene que aprender a controlarlos. Lo mejor es no darle mayor importancia. Casi incluso diría que es mejor negarlo que admitirlo… es decir: “¿Celos Juan?, que va… si quiere mucho a su hermanita, la cuida tanto… le deja sus juguetes…, lo que pasa es que  María es pequeña todavía  y no puede jugar mucho” y a poder ser que el niño lo oiga.

Otra cosa que pienso que es bueno permitir desde el principio, es que juegue con el bebé, y le achuche y le estruje, y le pegue sus mocos… Yo, con la idea en la cabeza de que con mocos desde que nace genera defensas y que los recién nacidos son de goma, puse a mi pitufa en peligro nada más llegar a casa. De esa manera, el “mayor” nunca lo vio como algo excesivamente protegido que cuida mamá y de lo que no puedo ser partícipe. Todo lo contrario… él estaba siempre alrededor cuando yo estaba con la niña.

Muchos papis temen que se ensalce mucho al hermano pequeño delante del mayor… en esos casos, lo mejor es ensalzar nosotros a los dos conjuntamente, o al mayor… nivelando los halagos. Evitar que la gente se derrita con el recién es imposible y casi diría que negativo, así que es mucho mejor estar pendiente para que el hermanito mayor no se quede sin sus pequeños halagos (sin pasarse, claro!)

Y para acabar:
¡Cuidado con esta situación! El pequeño, durante un tiempo es pequeño y no puede hacer determinadas cosas… y se le dice al mayor, “Carmen no puede porque ella aún es pequeña”. Al mayor le encanta aprovecharse de ello y luego se regocijará durante muchos meses en que su hermana es pequeña y no tiene derecho a casi nada y no sabe hacer casi nada… y lo cierto es que sí, es pequeña, y a esas edades se nota mucho más, pero evitemos que le quede esa etiqueta. A medida que vaya creciendo hay que corregir esos comentarios y decir: “ya no es tan pequeña, ella ya sabe hacer esto…” o “está aprendiendo y lo va a hacer muy bien…”. Eso ayudará a que los “roles” de ambos se vayan acercando cada vez más.

Hay un libro de cabecera que a mi me regaló una buena amiga que se llama “YA SOY HERMANO MAYOR”  ed. Parragon, y es la joya de nuestra biblioteca infantil. (existe en versión femenina)


Y otro que también ha dado juego es






Y ya por último, un libro que me regaló mi hermana Beby, (cuando éramos ya mayorcitas) pero que para mí resume una relación de hermanas sana e ideal.





Y hasta el próximo día…! Contadnos también vuestras experiencias y así damos pistas a la mamá de Lucas, que en breve conocerá a su hermanita María!

Besos
Rosa

Antes de irnos hasta mañana, quería preguntaros una cosa, la primera si tenéis problemas al dejar comentarios,ya que me lo han comentado varias personas, hemos cambiado a comentarios sin moderación, y parece que hay problemas.
Y la última puntualización, todavía estoy esperando ese libro que os lo regalé a las dos( hermanas) y prometisteis regalarme uno, y sigo esperandoooo, otro día hablas del síndrome de la "segundona", que ya sabes que se me da de maravilla, por cierto " por si no te lo he dicho....., gracias por cada miércoles"
Ahora si feliz Miércoles
Beby



6 comentarios:

  1. me apunto los tres libros que nos recomiendas,gracias! me ha encantado la entradita de hoy.

    ResponderEliminar
  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  3. Hola! mis hijos se llevan 15 meses. Cuando mi hija nació si es verdad que hice un poco lo que tu dices que no se debe hacer...si lloraban a la vez, atendía antes al mayor..por eso de que la peque no se enteraba. Bueno a mi no me fue mal del todo...eran tantos sentimientos los que se nos venían encima..me daba penita haber hecho mayor de repente a mi niño. El caso es que nosotros lo hemos llevado muy bien, hasta ahora. Mi hijo tiene ahora mismo 2 años y medio. Mi hija 14 meses. Pues ahora mi hijo, que adora a su hermana eso si, la quiere con locura, pero también la chincha...y lo peor, le ha dado por empujarla. Ella que ya anda y ya tiene caracter y personalidad se queja, lucha por los juguetes y llora, a veces tambien con mucho cuento. Yo la calmo y regaño a Ignacio para que no la empuje, no le pegue patadas...ains, me paso todo el día regañándolo por que no deja a la hermana tranquila. Jo, siento el rollo pero es que este tema me viene tan al pelo...Lo hago mal? con tanto regaño?...Gracias!!! un beso

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Rut, gracias por tu comentario.

      ¿cómo lo vas a hacer mal? Nadie lo hace mal!! Lo haces lo mejor que puedes, o sabes, y seguro que con buenísima intención... así que no te preocupes.

      Yo te recomiendo que pruebes a ignorarles cuando se peleen, que ignores a Ignacio cuando le de patadas o la empuje, porque me jugaría la uña de un meñique a que lo hace más por tu respuesta que por fastidiar a su hermana... de alguna manera te está diciendo, "...hazme caso hazme caso..." y es un poco un círculo vicioso porque tu hija aprende también a que mami me defiende y yo voy a hacer cuento cuando quiera algo, y él si pego me hacen caso...
      Es difícil, y está mal visto, ignorales mientras se pegan... pero no se van a hacer daño de verdad, mira por el rabillo del ojo y pon paz si ves que las cosas se desmadran...

      Un beso fuerte y ánimo! Los míos se llevan 16 meses, sé lo que es eso!!

      Eliminar
    2. Gracias Rosa!!!! lo probaré..ya te contaré!!! un beso

      Eliminar
  4. Muy interesante la entrada, yo aún no soy mamá pero me lo apunto. un beso!

    ResponderEliminar

Muchas gracias por pasarte, espero verte de nuevo!!!